
CUATRO. (Re)conocimiento. Saber cómo hueles. El calor de tus nalgas en mis manos de arena. El áspero tacto de tu lengua bendiciéndome. Caminos que me (re)corro de memoria con sólo tus ojos pidiéndome ofrenda. Cáliz soy de vino oscuro
(re)cordándote.
(re)cordándote.

4 comentarios:
Yo también estoy tras la ventana, como Aute,
Amor
El aroma persiste,
tus manos de arena
atrapan tu sed
saciándote;
los recuerdos.
Besos.
Solo hayo belleza pura y arcoiriana por aquí.
HdQ
y es que las lenguas de los hombres son ásperas, las de las mujeres suaves y dulces.
mmm quiero tu lengua
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