DOS



DOS. Dame. Dame la humedad de mis manos. Mis dedos aprisionan tu voz en un gemido. Te reclaman. Dame luz para mis manos. Mis ojos poseen tu noche. Lúbrica luz. Noche deseada. Dame fuego que transgreda pactos. Tú hablas y yo respondo silencios. Todos permanecen ajenos a ti. Y a mí. Mi cuerpo traspasa mares y me quemo por

dentro.




11 comentarios:

IGNACIO dijo...

Exaltación plena.

Cavilando.

orquidea dijo...

"dame fuego que transgreda pactos"...que bello

hermosas tus letras




cariños desde el sur

BELMAR dijo...

El abismo siempre es atractivo...

BELMAR dijo...

«Que salga el sol en el ser que nos dejen ser humanos que el sujeto humano está muy sujeto a ser humano» ( Roberto Matta )

nicolás dijo...

Te dejo invitada a mi nuevo rincón...

CurroClint dijo...

... Y si leo éste de la misma forma... Me tiembla la voz

BELMAR dijo...



«No hay placer que sea malo en sí mismo. Lo que es malo son las desagradables consecuencias que puedan resultar si no se usa la cabeza cuando se decide qué placeres perseguir y cuáles evitar.»

Epicuro

Camille Stein dijo...

ardiente mar descrito con dedos humedecidos por tu luz...

Soportándome dijo...

Me ha encantado lo del fuego que trasgreda los pactos. Muy chulo!

Abril Lech dijo...

Y aquí falta el otro...

Esta canción de Aute fue la que maravilló a Silvio Rodriguez al punto de decir: Debo conocer al hombre que puede hacer poesía de este momento, y hacerlo tan maravillosamente bien.

Bueno. Silvio lo cuenta mejor. En alguna grabación que tengo por allí...

divan dijo...

Cada gota, cada dedo me remolca lecho arriba impulsado por tus palabras